La propuesta mantiene el uso residencial y un lenguaje volumétrico sencillo, introduciendo una profunda reorganización de la distribución interior. Funcionalmente, la casa se divide en dos áreas diferenciadas: una zona social y de servicio en el edificio existente, que se beneficia de la mejor orientación; y otra zona privada en el ala sur de nueva construcción (sobre el sótano), que consta de cuatro suites (principal, dos para hijas y una para visitas). A nivel volumétrico, se conserva el tejado inclinado de tejas, asegurando la independencia de los volúmenes, articulados por una losa plana en el pasillo, que resuelve la conexión sin conflictos de drenaje. La propuesta refuerza un carácter contemporáneo mediante la diferenciación de dos volúmenes: el cuerpo existente, más alto (6 m de altura); y el cuerpo nuevo, más bajo, al este (zona de dormitorios).
En la fachada norte, destaca el volumen de la chimenea, que introduce verticalidad y rompe con la horizontalidad dominante.
La organización interior se estructura a partir de un pasillo de distribución que garantiza conexiones verticales y horizontales. La cocina se articula funcionalmente con el exterior, la lavandería y la zona social. El salón principal se puede subdividir en tres áreas (sala de estar con chimenea, área de trabajo y comedor). Finalmente, las aberturas se han rediseñado para maximizar la entrada de luz natural en todos los espacios.
