El proyecto se define a través de una composición volumétrica racional, basada en la intersección perpendicular de dos paralelepípedos de distintas alturas que segregan las funciones sociales y privadas. El volumen dominante, más elevado, alberga las áreas sociales y de servicio (hall, salones, cocina y estudio), mientras que el volumen subordinado, más bajo y horizontal, resguarda la zona íntima compuesta por dos suites. Esta disposición en "L" no solo clarifica el programa habitacional, sino que delimita y protege el espacio exterior de ocio, estratégicamente orientado al Sur/Poniente para maximizar la incidencia solar en la piscina y las áreas de estancia. La experiencia de entrada está marcada por una zona de contención visual en el hall, que precede a la apertura hacia un amplio open space que unifica el salón y la cocina, con conexión directa al exterior. Destaca la autonomía otorgada al estudio, posicionada al Norte para garantizar estabilidad lumínica e aislamiento funcional respecto a la dinámica social de la casa. En la zona privada, los dormitorios se extienden hacia el jardín mediante ventanales, reforzando la porosidad entre el interior y el patio. La funcionalidad técnica se resuelve con rigor mediante una diferenciación de accesos: una entrada peatonal ceremonial al este y un acceso rodado al oeste, con un portón retranqueado para salvaguardar la fluidez de la vía pública. La logística doméstica se optimiza por la proximidad de la lavandería y del estacionamiento a la zona de servicios, incluyendo una rampa para garantizar la accesibilidad universal. Por último, el proyecto establece un puente con la identidad regional algarvía al integrar una escalera exterior de acceso a la cubierta, cuya forma remite a las tradicionales azoteas (açoteias), convirtiendo una necesidad de mantenimiento en un elemento de valorización formal y simbólica.
Casa Alfa.
Ubicación Faro
Año 2020
Tipología Residencial







